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PARA QUE OBEDECER

En esta época en que nos ha tocado vivir, es necesario más que nunca, cuestionarnos sobre el verdadero sentido de la palabra obedecer: la cual nos debe indicar que hay que acatar una orden, proveniente de una persona o entidad social que tiene autoridad sobre nosotros, y obedecer.

“Quien obedece no se equivoca” máxima que está relacionada con la obediencia que le debemos a Cristo, que también la podemos aplicar a toda persona o entidad que tenga autoridad sobre nosotros o la sociedad; siempre en cuando actué conforme a valores éticos y morales inspirados en el evangelio y el bien común. Valores y principios de los que adolece gran parte de nuestra sociedad.

Porque siempre tiene que haber sanciones para los infractores de las normas, ya no sabemos obedecer, tristemente demostrado en los miles de comparendos que las autoridades, han tenido que realizar a las personas que han infringido la norma de quedarse en casa, sin tener ninguna justificación.

Es claramente la falta de educación en cuanto al cumplimiento de la norma, que es útil y necesaria para el bien personal y social. La cual se dejó de enseñar. Empezando por la familia, la escuela y la sociedad.

En la familia pasamos de obedecer a los padres, tan pronto estos, nos daban una orden; a que ellos tengan que pedirles favores a los hijos e incluso rogarles para que cumplan una orden de convivencia familiar; “por favor no le pegue a su hermanita que a ella de duele.”

Lo que no aprendimos en la familia menos lo vamos a aprender y a aplicar en la sociedad, de allí la necesidad de los comparendos y las sanciones, porque no asumimos la norma como útil para el bien personal y social. Qué bueno que esta cuarentena nos sirva para al menos aprender a obedecer por nuestro bien y el de la sociedad.

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LA AUTORIDAD EN LA VIDA FAMILIAR

EL EJERCICIO DE LA AUTORIDAD EN LA VIDA FAMILIAR

Es bueno que reflexionemos sobre la forma en que se esta ejerciendo la autoridad en la vida familiar y comunitaria, para tal efecto partamos del siguiente presupuesto: “Vale la pena todavía hoy tener autoridad, sin caer en el autoritarismo, podríamos decir que la autoridad se puede ejercer con afecto y ternura”. Es necesario para este fin definir la autoridad como el ejercicio de una misión abnegada y apasionante para guiar por el sendero de la vida a personas que se encuentran en un proceso de formación personal y comunitaria.

Es una misión ya que es un encargo que se nos ha dado, que no es fácil, que requiere sacrificio. La autoridad como misión no es lo mismo que poder, ya que este presupone una posición dominante, imponer nuestras ideas: hay que obedecer porque aquí mando yo.

La autoridad ante todo es un servicio desinteresado, que busca el bien del otro, ésta propone y orienta para que el dirigido decida, la autoridad no se impone, se capta. La autoridad no decreta sino que enseña a vivir, guía y orienta.

Es el maestro de vida que instruye con el ejemplo más que con las palabras y que guía por el sendero de la vida, encamina para servir y da razones del porque lo hace, buscado el bien común, va tras intereses altos y dignos, por el bien del hijo y de la familia.

Es un servicio abnegado porque requiere sacrificio y olvido de sí mismo, esto implica un desgaste para que el otro crezca y cada día sea mejor persona. También el hecho de ejercer la autoridad, es apasionante, ya que está en juego la realización y el crecimiento humano de una persona; porque el ejercicio de esta es necesaria para la formación personal y comunitaria del individuo enseñando valores tales como la disciplina, la obediencia y el respeto que le posibilitan a la persona el poder vivir en comunidad.

La disciplina es una necesidad para la vida, para ser excelente se requiere disciplina, Gabriel García Márquez dice que escribe tres horas diarias. también es preciso se obedientes para que no surja la anarquía, dicen que quien obedece nunca se equivoca y que quien no obedece nunca aprende a dirigir. Igualmente el respeto por las diferencias, el respeto por la vida, se aprende mediante una sana autoridad, y esta nos permite ser humanos y mirar al prójimo como un igual, con los mismos deberes y derechos que tenemos nosotros.

Por lo tanto es posible vivir la autoridad con espíritu de servicio y entrega generosa a nuestros dirigidos, actuando de esta manera se logrará la admiración de las personas que se nos han confiado y estas obedecerán por que admiran a la persona y no por imposición arbitraria de sus ideas, porque éstas siempre buscarán el beneficio personal y colectivo de quienes se encuentran bajo la tutela de una autoridad ejercida con amor, ya que solo quien ama puede amar, brindar afecto y ser autoridad.

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EL TRABAJO HUMANO

EL TRABAJO HUMANO

Es el trabajo el quehacer cotidiano

que el ser humano siempre ha realizado,

para que su existencia se haga viable

y su alimento en el mundo obtener.

Es una invención creada por el hombre

debido a las condiciones precarias,

con las que se ha visto obligado a estar

buscando con sus manos el sostén.

Será por un castigo merecido

que su poderoso hacedor le ha impuesto,

ante la deslealtad de su criatura,

buscando con él, condonar su culpa.

Es misión del hombre obtener sustento

ya que su Dios se lo ha dictaminado,

! Someterás, dominarás la tierra!

creando con él la creación perfecta.

Instrumento de opresión y dominio ,

que el hombre impone sobre sus semejantes

mediante el cual se impone servidumbre,

Con el afán de lucro y poderío.

Medio que dignifica la persona,

lo perpetúa en su ser comunitario

fundamento social y familiar.

Servicio realizado al vecindario

para su bienestar y evolución,

criaturas que inventan y siguen creando.

Sentido dadivoso e interacción

al mundo y la vida que nos han dado,

que alienta la avidez de trascendencia

del ser que anhela la perpetuidad.

buscando conseguir la eternidad,

con hechos y sucesos trascendentes

en ciencia, religión, literatura

economía, política y cultura.

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EL AMOR CAMBIA LA VIDA

EL AMOR CAMBIA LA VIDA

Para poder hablar del amor, aquel que puede cambiar y transformar la vida de la pareja, es necesario distinguir entre lo que es, el estar enamorado y el verdadero amor; el enamoramiento no es amor, porque no es del todo consciente, quien está enamorado idealiza a su ser amado; de tal manera que lo ve perfecto, sin detallar en el ningún defecto o minimizándolos demasiado, el enamorado no busca el crecimiento del otro, me hace feliz a mí y esto es lo que importa, es un cariño dependiente, enfermizo y posesivo que utiliza al ser amado para su beneficio personal.

En cambio el amor debe estar centrado en el otro, este es un ideal, un camino por recorrer, es una conquista; es tomar la decisión de aprender a amar. En cierta ocasión llega un señor donde un asesor familiar y le dice doctor ¿qué hago ya no estoy enamorado de mi mujer, no la amo que debo hacer? El asesor le dice: empieza a amarla; es que usted no me entiende, ya no la amo, el vuelve y le repite pues comienza nuevamente a amarla. Por esto el amor es una decisión que debemos tomar, me decido a amar a mi esposo(a).

Para que esta decisión se pueda llevar a buen fin debemos tener en cuenta algunos aspectos tales como: una buena distribución de los roles en la familia, que haya claridad sobre lo que le corresponde realizar a cada uno de los cónyuges, buscando el bienestar del otro y de la familia en general; poner los suegros y los amigos en su lugar, lo mismo que los hijos, estos no deben de ser factores de distracción en las relaciones de la pareja, la cual debe tener sus propios espacios para el diálogo y la intimidad conyugal.

Hay que mantener lleno el estanque emocional, para poder brindar cariño y atención al ser que queremos amar, es siempre pensar en hacer dichosa a la otra persona aun a cuestas del sacrificio personal; es siempre vivir con la idea de: ¿cómo voy a hacer hoy para que mi pareja sea feliz?. Es dedicarle un tiempo de calidad, con el fin de tener un dialogo profundo, donde se involucren los sentimientos y aspiraciones que tiene cada uno de los cónyuges buscando la felicidad mutua, con salidas a comer, al cine, a pasear etc.

Se deben tener también actos de servicio mutuos concretos, estos son los favores que a veces nos pide la otra persona, con el fin de sentir la ayuda adecuada de su pareja en las labores cotidianas; también se debe estimular el amor con regalos, llamadas, mensajes de texto, para que ambos sientan el interés que tiene su pareja para que su relación crezca en armonía y bienestar; es preciso también el contacto físico, no basta con los detalles externos, con las cosas materiales que se brindan, se necesita también los besos las caricias y las palabras cariñosas, que hacen crecer el amor en la vida conyugal.

También es ineludible aprender el lenguaje de la pareja, saber qué es lo que le gusta; cuales cosas le estimulan y le agradan, unos pueden ser la música, unos versos, las caricias o los detalles; para que el amor en realidad surja y no se estanque hay que evitar la rutina y ser creativos a la hora de expresar el amor a la persona que amamos; por lo tanto el verdadero amor es oblativo siempre busca el crecimiento del otro, a veces sin espera nada a cambio, es una decisión de amar para que el otro se sienta amado y realizado.

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EL AMOR CAMBIA LA VIDA

EL AMOR CAMBIA LA VIDA

Para poder hablar del amor aquel que puede cambiar y transformar la vida de la pareja, es necesario distinguir entre lo que es, el estar enamorado y el verdadero amor; el enamoramiento no es amor, porque no es del todo consciente, quien está enamorado idealiza a su ser amado; de tal manera que lo ve perfecto, sin detallar en el ningún defecto o miminizandolos demasiado, este no busca el crecimiento del otro, me hace feliz a mí y esto es lo que importa, es un cariño dependiente, enfermizo y posesivo que utiliza al ser amado para su beneficio personal.

En cambio el amor debe estar centrado en el otro, este es un ideal, un camino por recorrer, es una conquista; es tomar la decisión de aprender a amar. En cierta ocasión llega un señor donde un asesor familiar y le dice doctor ¿qué hago ya no estoy enamorado de mi mujer, no la amo que debo hacer? El asesor le dice empieza a amarla, es que usted no me entiende ya no la amo, el vuelve y le repite pues comienza nuevamente a amarla. Por esto el amor es una decisión que debemos tomar, me decido a amar a mi esposo(a).

Para que esta decisión se pueda llevar a buen fin debemos tener en cuenta algunos aspectos tales como: una buena distribución de los roles en la familia, que haya claridad sobre lo que le corresponde realizar a cada uno de los cónyuges, buscando el bienestar del otro y de la familia en general, poner los suegros y los amigos en su lugar, lo mismo que los hijos, estos no deben de ser factores de distracción en las relaciones de la pareja, la cual debe tener sus propios espacios para el dialogo y la intimidad conyugal.

Hay que mantener lleno el estanque emocional, para poder brindar cariño y atención al ser que queremos amar, es siempre pensar en hacer dichosa a la otra persona aun a cuestas del sacrificio personal; es siempre vivir con la idea de: ¿cómo voy a hacer hoy para que mi pareja sea feliz?. Es dedicarle un tiempo de calidad, con el fin de tener un dialogo profundo, donde se involucren los sentimientos y aspiraciones que tiene cada uno de los cónyuges buscando la felicidad mutua, con salidas a comer, al cine, a pasear etc.

Se deben tener también actos de servicio mutuos concretos, estos son los favores que a veces nos pide la otra persona, con el fin de sentir la ayuda adecuada de su pareja en las labores cotidianas; también se debe estimular el amor con regalos, llamadas, mensajes de texto, para que ambos sientan el interés que tiene su pareja para que su relación crezca en armonía y bienestar; es preciso también el contacto físico, no basta con los detalles externos, con las cosas materiales que se brindan, se necesita también los besos las caricias y las palabras cariñosas, que hacen crecer el amor en la vida conyugal.

También es ineludible aprender el lenguaje de la pareja, saber qué es lo que le gusta; cuales cosas le estimulan y le agradan, unos pueden ser la música, unos versos, las caricias o los detalles; para que el amor en realidad surja y no se estanque hay que evitar la rutina y ser creativos a la hora de expresar el amor a la persona que amamos; por lo tanto el verdadero amor es oblativo siempre busca el crecimiento del otro, a veces sin espera nada a cambio, es una decisión de amar para que el otro se sienta amado y realizado.

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LA VERDADERA FELICIDAD


REFLEXIÓN SOBRE LA FELICIDAD
Quiero platicarte ahora sobre la felicidad, me surge una pregunta ineludible en este momento ¿eres feliz? ¿Cual es el motivo de tu felicidad? ¿Esa felicidad es aprueba de fracasos y de perdidas?
Se nos ha dicho que hemos venido a este mundo para ser felices, tomamos decisiones en base a ser felices y si no alcanzamos la felicidad pensamos que no vale la pena vivir.
La sociedad de consumo nos ha manipulado haciéndonos creer que para ser felices es necesario poseer muchos bienes, sin darnos cuenta que el tener, genera desdicha cuando no se puede poseer lo que se quiere. La felicidad del poseer bienes materiales dura por unos instantes, si tu deseo es poseer una gran mansión cuando la consigues esto te genera bienestar, mas no felicidad, porque a la vez con ella vienen también los miedos y los temores de perder lo que has podido conseguir y si en esos momentos de falta un ser querido hasta allí te duró la felicidad aparente que tenias, con obtención de este bien material. No quiere decir esto que no debemos desear tener algunos bienes, que mejoren nuestra calidad de vida, lo importante es no creer que con la adquisición de estos vamos a ser felices para todo la vida, esta es la idea que nos venden los medios de comunicación.
También es cierto de que, quien tiene, siempre quiere poseer cada día más y el carro último modelo que se compra, luego tendrá que ser reemplazado por el modelo siguiente y así sucesivamente. Por lo tanto el tener o no tener no da felicidad porque el bienestar por si mismo no es la causa de la felicidad.
La felicidad tampoco es que todo marche bien, que no se tengan problemas que todo funcione a la perfección, ya que llega el momento en que algo sale mal y hasta ese momento se es feliz.
Tampoco la felicidad es lograr que todo el mundo nos quiera , nos acepte, que todos nos sonrían y nos den su aprecio, ya que a todo el mundo no les podemos caer bien y siempre habrá quien no nos quiera y hable mal de nosotros; la idea que tenemos sobre la felicidad es la causa de nuestra infelicidad.
La felicidad no es algo que se tiene o se alcanza, es una manera de vivir la vida, no se tiene felicidad, se vive felicidad,. La felicidad es una forma de asumir la vida, con sus alegrías, fracasos y pedidas; se trata de no tener más, sino desear menos, “deseo poco y lo poco que deseo lo deseo poco” San Francisco de Asís.
Es necesario valorar, apreciar gozar con lo que tenemos, aprender a querer lo imperfecto, el mundo está hecho de imperfecciones no podemos esperar tener hijos perfectos, un trabajo perfecto un amor perfecto, hay que aceptar la realidad tal cual es, lo mismo que aceptarse tal como se es, con nuestras virtudes y defectos, el paraíso no existe, lo que existe es la realidad la cual no podemos cambiar y nos corresponde aceptar y vivir con las condiciones en las cuales nos corresponde vivir, no podemos cambiar el hecho de la ausencia de un ser querido, el dolor y el sufrimiento son parte de nuestra vida cotidiana y nos corresponde aceptarlos y aprender de ellos.
La clave de la vida es que esta tenga un sentido, por lo tanto hay que encontrarle el sentido al sufrimiento, todo dolor tiene su sentido y se puede aprender de él, nuestros abuelos no pensaban que estaban en este mundo para ser felices, ellos creían que habían nacido para cumplir la obligación de vivir.
Es necesario por tanto meter un rayo de Dios en nuestras vidas, la fe nos dice que hay una meta, el cielo, y es más que tener dinero, placer o poseer un apartamento en un sitio exclusivo de la ciudad.
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EL PERDÓN HUMANO Y DIVINO

SE PUEDEN PERDONAR LAS OFENSAS

El perdón es necesario para poder vivir en sociedad. Sin embargo hay que reconocer que nos es difícil perdonar.

Hay mucha gente que dice que perdona pero no olvida y esto en realidad no es perdonar de corazón, ya que el recuerdo de la ofensa sigue molestando a la persona que quiere perdonar, el perdón no es un sentimiento o una pura emoción, es necesario aprender a perdonar, es una decisión que es necesario tomar, lo importante es querer perdonar.

Hay ofensas muy difíciles de perdonar, ante estas situaciones tenemos que reconocer que humanamente nos es imposible tener el poder de perdonar, aunque lo queramos de todo corazón; este poder hay que pedírselo a Dios ya que el poder perdonar es un don que solo El nos puede conceder.

Cuando este don es concedido llegaremos a amar a los enemigos como el mismo Jesús nos enseñó y nos dio tal ejemplo de su amor en la cruz.

Es así como podremos amar al que nos aborrece, hacer el bien a quien nos ha ofendido, orar por las personas que nos hacen algún mal, trabajar por su desarrollo integral.

Por lo tanto perdonar no es un sentimiento ni una emoción, es ante todo una decisión que implica realizar una serie de actos a favor de la persona que nos ha ofendido, es donarse en generosidad hacia el ofensor, el perdón en si es un regalo que le queremos ofrecer al otro aún sin este merecerlo, solo así podremos llegar a asemejarnos a nuestro Supremo creador quien nos amó hasta el extremo y aún sin merecerlo nos regaló su perdón en la cruz en la ofrenda que hizo de su propio Hijo para enseñarnos a amar y a perdonar.

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QUÉ ES EL AMOR

EL AMOR HUMANO A SEMEJANZA DEL AMOR DIVINO.

El amor no es solo sentimiento, no es sexo, no es emoción. es una decisión, hay que tomar la decisión de amar, así como una madre toma la decisión de amar al hijo que lleva en sus entrañas aceptándolo tal cual es, lo ama, se sacrifica por él durante toda su existencia.

Por lo tanto para aprender a amar se requiere de:

ACEPTACIÓN. La clave del amor es el amor así mismo, debemos aceptarnos tal como somos, con nuestras virtudes, valores y defectos. Hay que admitir la realidad en la cual está inmersa toda nuestra vida.

LA MIRADA. El amor comienza con la mirada, uno es hermoso en los ojos del amado, los ojos del amor embellecen. Cuando amas todo lo que miras se embellece. Para desenamorarse se empiezan a ver los defectos. Hay que mirar lo bueno, escoger que mirar, mirarnos con amor, hay que aprender a mirar.

ACOGIDA. La gente no es como uno desea, la gente es como es, lo tomas o lo dejas, aceptar la realidad del otro, tal como me acepto a mí mismo, de igual manera debo aceptar a quien decido amar.

COMPROMISO. Es comprometerse con el otro para que crezca y sea feliz. Se trata de buscar siempre el bien del otro sin esperar nada a cambio, es el amor oblativo que se dona en el servicio al ser que se ama.

ESPIRITUADAD. Es el lugar donde sale el amor, Dios no llena, pero El te da la fuerza para dejarte vaciar, somos una velita encendida en la noche que se va gastando, amar es gastarse por el otro, el amor es mucho más que dar y recibir, esto solo lo enseña Dios, porque Dios es amor, El nos ama incondicionalmente porque somos sus hijos y enseñó a amar, hasta entregar su vida en la cruz por amor a la humanidad. el amor no tiene nada que perder por eso se dona sin esperar reconocimientos.

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LA MISIÓN DE LA FAMILIA

SER FUNDAMENTO AFECTIVO.

Si nos preguntáramos para que sirve la familia podemos contestar que para dar afecto, ella es el lugar donde se vive el amor dulce afectuoso sobre el cual fuimos construidos, este amor es la base de la vida emocional, el cual sostendrá a la persona cuando surjan las dificultades y los fracasos en la vida emocional del individuo.

ES MODELO DE MASCULINIDAD Y FEMINIDAD.

Porque en ella el niño aprende a ser hombre mirando a su papá y la niña aprende a ser mujer mirando a su mamá. Lo mismo que la mamá es el sueño afectivo para el niño y la niña aprende el afecto del papá (complejo de Edipo)

REFERENTE ÉTICO FAMILIAR.

En la familia se aprenden los valores humanos y cristianos que sostendrán la vida ética y moral del individuo.

CONSTRUCTORA DE LA AUTOESTIMA.

Es necesario amar, educar y corregir a los hijos para que estos crezcan en armonía consigo mismos y con los demás.

CONSTRUCTORES DEL SENTIDO EXISTENCIAL DE LA PERSONA.

Es en la familia donde se le debe encontrar el sentido a la vida, el saber de dónde venimos y para donde vamos nos ayuda a encontrarle sentido a nuestra existencia.

SOPORTE EN EL SUFRIMIENTO.

La familia debe sostener a sus hijos en los momentos de crisis y de sufrimiento, ayudar a elabora los duelos.

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EL PERDÓN HUMANO

SE PUEDEN PERDONAR LAS OFENSAS

Pienso que para poder perdonar es necesario saber amar, que es difícil, ya que el amor que decimos tener a las personas está mezclado con el amor al otro y nuestro propio egoísmo; amamos pero estamos esperando siempre que el otro corresponda a nuestro amor.

Amamos siempre en cuando el otro satisfaga nuestras necesidades de aprecio, de reconocimiento y valoración. El verdadero amor es aquel que ama sin esperar ser amado, ama por que ha tomado la decisión de amar; como la madre que toma la decisión de amar a su hijo y lo ama a pesar de que éste no le corresponda suficientemente a su amor, quien ama, antes que pensar en si mismo, siempre piensa en complacer al ser amado y no busca su propio bienestar sino la alegría y la satisfacción de la persona que ama, es un amor de sacrificio, es oblativo, con capacidad de donarse y de entregarse por el otro.

Este es el verdadero amor el cual se nos ha manifestado en la persona del Hijo amado de Dios que vino y nos mostró cómo debemos amarnos, es aquel que es capaz de dar la vida por sus amigos, solo quien ama así es capaz de ofrecer el perdón, que es la consecuencia lógica del amor que se le tiene al otro, e incluso a los mismos enemigos.

La palabra perdonar está compuesta de dos palabras: el prefijo per y donar, esta última nos muestra que el perdón es una donación; es un regalo que se da, que el otro en muchos de los casos no merece, pero nosotros se lo damos, esto fue lo que hizo Dios por nosotros: sin merecer su perdón nos lo ofreció en su Hijo Jesucristo y por eso éste murió en la cruz para alcanzarnos el perdón de Dios.

El perdón por lo tanto es un don, es un regalo que el mismo Dios nos ofrece, que hay que pedirlo, ya que humanamente a veces nos es muy difícil perdonar muchas cosas; pero si pedimos la asistencia divina, éste nos concede tanto la capacidad de amar como la de perdonar.

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DERECHOS DE LOS HIJOS

UN DERECHO DE LOS NIÑOS

Uno de los derechos fundamentales de los niños es el de contar con una familia nuclear, que le posibilite su manutención y el amor necesario para crecer en armonía consigo mismo y con su entorno.

Por esta razón es indispensable la familia compuesta por el padre y la madre para que los niños tengan el ambiente apropiado para poder crecer y desarrollarse como personas. No es del todo cierto el dicho de que la mujer puede hacer de padre y de madre a la vez, estas pueden ser muy buenas madres, pero la función del padre nunca la podrá realizar, igual ocurre con el hombre el cual puede ser muy buen papá pero el cariño y el afecto de la madre no lo puede reemplazar.

Los niños tienen el derecho de tener un padre y una madre Y crecer en un ambiente familiar que les posibilite su normal desarrollo, físico, mental y espiritual. Es necesario por tanto que los niños no solamente sean deseados sino que se les propicie un ambiente familiar donde se van a desarrollar como personas amadas por sus padres y educados en valores y medios de subsistencia que les van a posibilitar ser personas de bien para la sociedad.

En cuanto al amor que se les debe brindar a los hijos, sobre todo en su primera infancia, es conveniente tener en cuenta que en cuanto a la resolución del complejo de Edipo, según Freud, el cual en su teoría argumenta que el hijo varón de la primera persona que se enamora es de su propia madre, por lo tanto es de ella como el aprende a amar, y la hija mujer se enamora de su propio padre, de el recibe por tanto la capacidad de amar al sexo opuesto.

De igual manera el hijo hombre aprende a ser hombre mirando a su papá, a él le aprende valores como el trabajo, la responsabilidad, a ser esposo y padre. Y la hija mujer aprende a ser mujer mirando a la mamá, de ella aprende a ser madre, esposa etc.

Si en una familia por cualesquier circunstancia no está presente uno de los cónyuges, a los niños les será muy difícil aprender a ser hombres o mujeres, con capacidad de amar y de asumir sus propios roles en la sociedad, según el caso, ya que les estará faltando un modelo de identificación del cual puedan recibir afecto y cariño y de quien puedan aprender a asumir sus respectivos roles como hombre o como mujer.

Estos modelos de identificación los tendrá que buscar el niño en otras personas diferentes a sus progenitores como: familiares, profesores, en la televisión, amigos de la familia etc. Que en muchos de los casos pueden ofrecerles una mala orientación haciendo que los niños se desvíen y a veces caigan en el sin sentido de la vida, creándose personas amargadas, desubicadas que no van a saber situarse convenientemente en la sociedad.

Vale la pena reflexionar sobre la responsabilidad que implica el ser padres hoy, ya que está en juego el desarrollo biofísico, psíquico, espiritual y social de los hijos, para que estos sean hombres y mujeres de bien en la sociedad.

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LA CORRECCIÓN FAMILIAR

CORRECCIÓN FRATERNA EN LA FAMILIA
  • Es necesario que en la familia se sepa corregir con amor, pero para que esto se pueda dar se necesita que quien corrija sepa también elogiar y reconocer lo bueno que tienen los demás, que no corrija quien no sepa elogiar de vez en cuando. En este sentido no debemos olvidar que: el que nada positivo encuentra en los demás, tiene que replantear su vida desde los cimientos, algo en él no va bien, tiene una ceguera que le inhabilita para corregir.
  • Ha de corregirse con mucho cariño como cuando se crítica a un amigo, y no como si fuera el enemigo. Es necesario que la corrección sea serena y ponderada, sin precipitaciones y sin apasionamiento, muy cuidadosa, con el mismo primor con que se cura una herida, sin ironías ni sarcasmos, con esperanza de verdadera mejoría.
  • Tampoco debe darse la corrección sin antes hacer examen sobre la propia culpabilidad en lo que se va a corregir. Cuando algo marcha mal en la familia, casi nunca nadie puede decir que está libre de toda culpa.
  • Además, cuando uno se siente corresponsable de un error, corrige de forma distinta. Porque corrige desde dentro, comenzando por la confesión de la propia culpa. De este modo, el corregido entenderá mucho mejor, porque empezamos por compartir su error con el nuestro, y no lo verá como una agresión desde fuera sino como una ayuda desde dentro.
  • Resulta muy eficaz que en la familia haya fluidez en la corrección, que se puedan decir unos a otros las cosas con normalidad. Que los agravios o los enfados no se queden dentro de los corazones, porque esto genera rencores y resentimientos que impiden la aceptación de la propia responsabilidad en los actos que motivaron la corrección. Ésta también ha de ser cara a cara, pues no hay nada más sucio que la murmuración o la denuncia anónima del que tira la piedra y esconde la mano; se debe tratar con la persona interesada y en privado; y siempre sin comparar con otras personas: nada de "aprende de tu primo, que saca tan buenas notas, o del vecino de arriba que es tan educado..."
  • Ha de hacerse con mucha prudencia, antes de juzgar las intenciones y no hablar de lo que no se ha comprobado bien, pues corregir sobre rumores, suposiciones o sospechas, supone hacer méritos para ser injusto. La corrección deber ser específica y concreta, no generalizadora; sabiendo centrarse en el tema, sin exageraciones, sin superlativos, sin abusar de palabras como siempre, nunca... Conviene hablar de una o dos cosas cada vez, porque si acumulásemos una lista parecería una enmienda a la totalidad más que otra cosa; y sin reiterarlas demasiado, hay que darles tiempo para mejorar. Además, la excesiva redundancia se vuelve también contraproducente.
  • Por último, hay que saber elegir el momento para corregir o aconsejar, que ha de ser cuanto antes, pero siempre esperando a estar los dos tranquilos para hablar y tranquilos para escuchar; si uno está aún nervioso o afectado por un enfado, quizá sea mejor esperar un poco más, porque de lo contrario probablemente se estropeen más las cosas en vez de arreglarse. Corregir sí, pero siempre poniéndose antes en el lugar del otro, haciéndose cargo de sus circunstancias, procurando, como dice el refrán, calzar un mes sus zapatos antes de juzgar.
  • Actuando así, se corrige de modo distinto. Incluso veremos que muchas veces es mejor callarnos; hay quien dijo que si pudiéramos leer la historia secreta de nuestros enemigos, hallaríamos en sus vidas penas y sufrimientos suficientes como para desarmar nuestra hostilidad.
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EDUCAR PARA LA VIDA

  • LA FAMILIA AYER Y HOY
  • A raíz de las disposiciones del gobierno sobre la hora en que se permite que los menores de edad se encuentren en la calle, que se ha establecido en muchas ciudades del país; es necesario reflexionar sobre esta situación, la cual nos conduce a pensar sobre la formación que se está dando a los adolescentes, en la familia y en el ámbito escolar ; al parecer los jóvenes se nos han salido de las manos y viven sin normas que los orienten; y es el gobierno el que tiene que imponer las leyes, las cuales se deberían fijar en la familia, ya que es ésta, la que tiene necesariamente que educar en la convivencia y ejercer la autoridad con los jóvenes y adolescentes, los cuales se están levantando sin pautas claras de comportamiento social; estamos asistiendo y miramos perplejos a una generación de adultos que fueron los últimos que obedecieron a sus padres y a una generación de adolescentes que son los primeros que mandan a sus progenitores.
Es necesario, en cierto sentido, volver a la manera de pensar que antes tenían nuestros abuelos; sobre la forma de educar la prole, ellos tenían muy claros sus objetivos, los cuales eran formar a sus hijos y prepáralos para la vida, por esta razón eran vigilantes con ellos y les imponían normas y castigos, los cuales justificaban: “quien bien te quiera te hará llorar” esta era la formación que impartían a sus hijos, para que asumieran su propia vida, “la cual es dura” y es necesario apropiarla y aprender a vivirla, los padres de antes poco se preocupaban porque sus hijos los quisieran, ya estos presuponían que por el solo hecho de ser sus papás estos, sus hijos, los tenían que querer, por esta razón en una gran mayoría de los casos eran carentes de afecto y de manifestaciones cariñosas con respecto a sus hijos.
  • Los padres del siglo XXI de alguna manera invirtieron las cosas y muchos de estos ya no educan ni dan formación para la vida, es más importante para ellos que sus hijos los quieran, pareciese que lucharan a toda costa por ganarse el amor y el reconocimiento de sus hijos, por esto, su preocupación es llenarlos de afecto y bienestar, hacerles fácil la vida ahora, “como ya llorarán después”,, entonces hay que evitarles que lloren ahora, se les soluciona sus problemas, errores y fracasos, evitándoles a toda costa que sufran.
Es decir, como en muchos de los casos, nuestros padres poco afecto nos brindaron, aunque nos formaron para que asumiéramos una vida que es difícil; entonces ahora muchos padres se preocupan más por brindar afecto y protección, que por formar y enseñar, se olvidaron de asignar normas y ejercer la autoridad, en aras de una democracia mal entendida; en la cual los hijos son los que deciden sobre asuntos tan importantes como: el colegio donde se les va a brindar educación y sobre las normas sobre las cuales debe funcionar la sociedad familiar, hemos caído en el otro extremo.
  • Se trata de no descuidar ninguno de los dos aspectos, es necesario brindar afecto, mas no sobreproteger a los críos, es ineludible la formación para que ellos sean hombres y mujeres de bien, por esta razón es inexcusable la autoridad en la vida familiar y la creación de normas y sanciones, (sin caer en el maltrato familiar en el cual cayeron muchos de nuestros abuelos, “la letra con sangre entra”), normativas que posibiliten una sana convivencia en la familia y en la sociedad. Lo mismo que no debe faltar el amor que se debe brindar a los hijos, los cuales conviene que crezcan en un ambiente armónico, que les brinde seguridad y que estos se sientan muy amados por sus padres; para que este amor sea el fundamento, sea la base, sobre la cual se construya su personalidad, un amor incondicional juntamente con la normativa familiar; que más adelante les va a posibilitar el poder asumir las dificultades y hacer elecciones que la vida en su momento les va a presentar. De esta manera no será el gobierno el que prohíba a los muchachos y muchachas estar en la calle a altas horas de la noche, porque en la familia los adolecentes y jóvenes serán obedientes con sus padres y comprenderán la bondad de las normas, las cuales pretenden cuidarlos y evitarles los consiguientes peligros que trae la vida nocturna en la ciudad.
GUSTAVONAR
Gustavonar1@hotmail.com

EL VERDADERO AMOR

EL AMOR A SI MISMO ES LA CLAVE DEL AMOR
Cuentan que Narciso al ver su imagen reflejada en el agua se enamoró de sí mismo, y cuando le preguntaron a Jesús sobre el principal mandamiento, éste respondió: “ama a Dios sobre todas las cosas y ama a tu prójimo como te amas a ti mismo”. Pienso que podríamos invertir este mandamiento del amor, empezando por el amor así mismo; para poder amar al prójimo y solo entonces podemos decir que amamos a Dios.
El amor así mismo, implica aceptación de la persona en todas y cada una de sus circunstancias; recordemos que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, aquí radica nuestra dignidad como personas humanas; somos imagen del Creador, una obra de arte de sus manos, cada uno de nosotros fue ideado por Dios desde la eternidad; Él es quien nos ha deseado desde siempre, lo que quiere decir que nos ha amado desde antes de ser concebidos en el seno materno, y nos ama no porque seamos buenos; sino porque somos su creación y además también, Dios nos ha constituido hijos en su propio Hijo, nos ama con nuestras virtudes y con nuestros defectos; no necesitamos ser buenos para que nos ame, el nos ama porque si, su amor es incondicional, hasta el extremo de enviar a su propio Hijo para que fuera quien, nos mostrara su amor y nos enseñara su rostro misericordioso, un amor oblativo que ofrece a su propio Hijo por amor al género humano, y nos invita a llamarlo y reconocerlo como nuestro Padre.
Es precisamente de esta certeza del amor de Dios, que debe surgir el amor que nos debemos tener a nosotros mismos: que nos debe llevar a la aceptación de nuestra persona tal como somos, Dios no nos pide que cambiemos para amarnos, el nos ama así, dejémonos amar por Él.
Cuando nosotros estamos inconformes con lo que somos, cuando no aceptamos nuestra realidad incluso de pecado, cuando deseamos cambiar algún aspecto de nuestra vida, o de nuestro cuerpo que no nos gusta, no nos amamos a nosotros mismos; porque estamos inconformes con lo que somos y esto nos causa infelicidad y nos lleva a evadir nuestra propia realidad y a buscar la felicidad en el placer, el poder, o el tener, que a la larga nos van a causar emociones placenteras; pero efímeras, que nos dejarán vacios que no se pueden llenar, causándonos infelicidad. Solo quien se ama así mismo, puede amar al hermano ya que este amor debe partir de la aceptación del otro tal cual él es, sin pretender cambiarlo; nuestro amor debe ser semejante al amor de Dios; el cual nos ama sin condiciones y nos acepta tal como somos, también debe ser un amor oblativo sin esperar nada a cambio, cuando el ser humano logre lo anterior, puede decir que ama a semejanza de Dios y que puede amar a Dios sobre todas las cosas.
GUSTAVONAR
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EL SIN SENTIDO DE LA VIDA

  • UNA VIDA SIN SENTIDO.
    Me causa inmensa tristeza el seguir escuchando diariamente en las noticias el caso de personas jóvenes que deciden quitarse la vida, como es el caso más reciente donde una joven a la cual aparentemente le sonreía la vida y el éxito la acompañaba; y de un momento a otro decide terminar con su existencia. Cabe reflexionar sobre este caso y otros que suceden en nuestro diario acontecer.
    Hay tener en cuenta que la vida es un regalo que se nos ha dado, sin que nosotros lo pidiéramos, no ha sido posible escoger como nacer , en donde y bajo tal o cual circunstancia venir al mundo, no conseguimos por ejemplo, escoger nuestros padres, el país o el estrato socioeconómico donde quisiéramos estar, la vida es un regalo, un don de Dios que simplemente se nos ha dado, para vivirla , disfrutarla o desperdiciarla, nos corresponde a cada uno de nosotros decir sobre lo que queremos hacer con ella.
    La decisión que tomemos está regida por lo que hemos aprendido desde el mismo instante de nuestra concepción en el seno materno y luego en el aprendizaje que realizamos durante los primeros años de la infancia. Este aprendizaje en muchos de los casos no ha sido el mejor, ya que en nuestro medio, muchos padres de familia en lugar de educar para la vida a sus hijos, se dedican a proporcionarles todo lo que necesitan para vivir y aun mas, evitándoles todas clase de sufrimientos, convirtiéndose en padres sobrepotectores que impiden que sus hijos tomen decisiones por sí mismos y que no sean capaces de afrontar con valentía los sufrimientos y fracasos que la vida diaria les va a presentar en su momento.
    Creemos que la vida es simplemente felicidad y disfrute y por esto se les da de todo a los hijos para que sean felices y no les falte “lo que a nosotros nos faltó”,¿ acaso eso que supuestamente nos faltó no nos sirvió para forjar nuestro carácter que nos ha ayudado a ser lo que ahora somos? Y además no les enseñamos que en el diario vivir también existe el sufrimiento y el fracaso; por esto cuando este se presenta el joven no sabe qué hacer con él y decide evadirlo realizándolo de múltiples maneras tales como el alcoholismo, la drogadicción, la violencia, el crimen organizado, la prostitución etc, o en muchos de los casos el suicidio.
  • Le hemos enseñado a nuestros hijos que todo es color de rosa, por esto cuando llega algún fracaso el joven se quiere morir y toma decisiones evasivas para afrontar sus problemas y dificultades.
  • Es necesario que muchos padres de familia revisen la manera como están educando a sus hijos no sea que en lugar de educar y prepara para la vida lo que se esté formando son personas incapaces de vivir y de afrontar las circunstancias adversas que las vida nos depara, el joven debe aprender de que en su diario acontecer, el hombre está puesto para realizar un aprendizaje y que cualquier situación que se nos presente nos sirve para aprender a vivir y que aun en las circunstancias mas hostiles, estas nos sirven para formarnos, ante una situación difícil, nos debemos preguntar sobre el para qué se me ha dado este acontecimiento en la vida; y de las respuestas que nos demos aprenderemos de ellas y serán el aliciente para asumirlas y seguir adelante buscando nuevas oportunidades que nos permitan vivir y ser feliz.

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EL SUFRIMIENTO HUMANO

ENCONTRARLE SENTIDO AL SUFRIMIENTO DESDE LA FE .

Una de las preguntas que continuamente nos hacemos es el por qué del sufrimiento humano, el hombre aunque fue creado para ser feliz, siempre en su caminar se encuentra con que todo, no puede ser felicidad y que el sufrimiento está latente en nuestra vida y no lo podemos evitar; Ante esta realidad del sufrimiento, ¿qué se puede hacer para que cuando llegue no nos derrumbe y le podamos encontrar un sentido existencial al mismo?

Lo que se puede hacer ante el sufrimiento lo podemos resumir en siete pasos así:

1- PRIORIZAR.

Ante el sufrimiento es necesario tener un soporte, algo en que apoyarnos y este es el amor de Dios, por lo tanto es necesario volver nuestros ojos al primer mandamiento de la ley de Dios: amar a Dios sobre todas las cosas, cuando tratamos de vivir este mandamiento, nos sentimos amados por Dios y es precisamente el amor de Dios, el soporte que tiene el cristiano, para enfrentar las horas de dolor y de angustia que trae consigo el sufrimiento humano.

2- ASUMIR.

Hay que hacerle frente al dolor, lo que no se enfrenta no se resuelve, el sufrimiento no lo podemos evadir, ni mucho menos evitar, es necesario asumirlo para que este no destruya nuestra vida y la vida de los demás.
3- TRADUCIR.
Por la fe descubrir que detrás de todo acontecimiento doloroso, hay ganancia. La fe da sentido a la vida, Jesús camina sobre el agua e invita a Pedro a que haga lo mismo, la fe da equilibrio, Pedro camina sobre el agua pero siente miedo y se hunde, el miedo es el desequilibrio.
4- LA ESPERANZA.
Aprender a conservar la esperanza, solo ella nos dará la certeza de que lo que nos está pasando ya pasará, el sol siempre sale a pesar de que la noche este muy oscura. Siempre hay un nuevo día con nuevas oportunidades y posibilidades para ser feliz y salir adelante.
5- ELABORAR.
tienes derecho a estar triste pero no te quedes ahí la vida continua. Jesús nos da ejemplo con su vida, ante la muerte de Juan Bautista El se retira a solas a elaborar su duelo, pero más adelante se reincorpora a sus labores de evangelización.
6- EL DOLOR ES ESCUELA.
Jesús a pesar de ser hijo de Dios aprendió sufriendo. Siempre hay oportunidad de aprender del dolor en la medida en que nos preguntemos sobre el para qué del dolor.
7- LA MUERTE ES UN REGRESO AL PADRE.
Sus manos nos crearon, sus manos nos sostienen, sus manos nos esperan. Jesús murió para que

le quitáramos el miedo a la muerte.

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ACEPTAR A LOS HIJOS TAL COMO SON

En la vida diaria nos da mucha dificultad aceptar a nuestros semejantes tal como son, siempre queremos que el otro cambie según nuestros gustos; queremos que nuestro cónyuge cambie, que los amigos cambien, que el patrón lo haga y lo mismo podemos decir de todas las personas que se encuentran a nuestro alrededor.

En lo referente a nuestros hijos, en muchos de los casos, queremos que ellos sean una proyección de lo que nosotros no pudimos ser; también a veces se quiere que el hijo o la hija sea lo que es el papá o la mamá, y para tal fin le escogemos colegio de acuerdo a nuestros gustos y expectativas y luego les queremos elegir carrera profesional, para que estudien lo que a nosotros nos parece que es lo mejor para ellos.

Es algo lamentable en la formación de los hijos, ya que, tarde o temprano estos van a querer emanciparse, y si ya han realizado una opción profesional para satisfacer a sus progenitores; esta no les va a llenar plenamente su vida y no se van a sentir realizados con ella, llevándolos a ser profesionales mediocres; ya que no aman suficientemente su profesión, para poder esforzarse por ella, y esto los puede llevar a descartarla y elegir otra opción que en realidad los lleve a su plena realización personal; y en el peor de los casos pueden elegir evadirse de sus responsabilidades: por medio de la promiscuidad, la droga, el alcoholismo, la violencia, el narcotráfico y hasta el desprecio de su propia vida y la de los demás.

Por estas razones es necesario que el padre de familia, acepte a sus hijos tal como son y no traten de hacer de ellos, una fotocopia de si mismos, o de otros modelos que ellos admiran en la sociedad; los padres simplemente deben ser educadores de sus hijos en valores y normas de convivencia social, políticas y religiosas; que les permitan ir interactuando en la comunidad y puedan así, hacer una opción libre y voluntaria sobre la forma y la manera como ellos van a participar en la sociedad.

Aceptar a los hijos tal como son es amarlos, con el mismo amor con que Dios ama a sus criaturas, un amor de donación, donde se ama por lo que se es y no por lo que se hace o se tiene, se aman los hijos con sus cualidades y defectos, por que son nuestros hijos y no por que nos complacen y hacen lo que nosotros queremos.

Hay que facilitarles, por tanto, la elección de su propia vocación y la carrera profesional que les guste, para que de esta manera, logren ser hombres y mujeres que puedan realizar algo que valga la pena, en la Iglesia, en la sociedad, en la familia; logrando con su trabajo transformar el mundo que los rodea, logrando así, su plena realización personal; ya que lo que realizan colma sus expectativas y lo hacen con amor y generosa entrega y no por una remuneración económica, si no buscando el bienestar de todos las personas que los rodean.

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COMPARTIR EL TIEMPO CON LOS HIJOS

Es necesario en la vida familiar dedicarle tiempo nuestros hijos, el interés por ellos va mas allá de una simple pregunta de cómo te fue en tus estudios, hay que interesarse por lo que están aprendiendo, auxiliarles en sus tareas escolares, valorar sus logros y ayudarles en sus dificultades de aprendizaje; además hay que ser los primeros a quienes los hijos vean estudiando o leyendo algún libro interesante, de esta manera, el estudio para ellos se ira convirtiendo en un valor, que lo irán introyectando en su vida diaria.

En la medida en que los padres se van actualizando en el aprendizaje de cosas nuevas, las podrán ir enseñando a sus hijos, contarles cuentos, historias y anécdotas, es una manera fácil de aprovechar el tiempo que tenemos para compartir con ellos.

También es ineludible jugar con ellos, estos lo agradecerán y recordarán con agrado, lo mismo que enseñarles juegos nuevos, como futbol, basquetbol, ajedrez etc. ; los padres deben de ser los primeros instructores de sus hijos en la practicas de cualquier deporte, es mas valioso para ellos el primer pelotazo realizado con el papá en la cancha del barrio, que inscribirlos en una escuela de futbol, lo anterior logrará fomentar unas relaciones de amistad y de confianza que sentarán las bases de un entendimiento óptimo en el futuro y durante la adolescencia.

Por esto es imperioso reservar un huequecito diario para nuestros hijos, que será muy gratificante tanto para ellos como para nosotros, esto les proporcionará seguridad, al poder percibir que siempre podrán contar con sus padres.

Pero a veces por cuestiones laborales, queda muy poco tiempo para compartir con ellos y máxime cuando ambos cónyuges trabajan; en estos casos en necesario aprovechar al máximo los fines de semana, los cuales deben estar enteramente dedicados a niños y adolescentes; para que ellos comprendan la situación y se conviertan estos espacios de recreación y aprendizaje familiar, en lugares donde los críos se sientan amados, importantes y valorados por sus progenitores, de esta manera el ambiente familiar será el lugar propicio para el desarrollo humano y fraterno de cada uno de los miembros de la institución familiar.

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SACRALIDAD DE LA VIDA HUMANA

"La vida es sagrada porque viene de Dios"

En uno de los colegios mas prestigiosos de Bogotá, unos adolescentes recibieron de uno de sus amigos, un mensaje de texto el cual decía: “Me he suicidado y me encuentro muy feliz por esto”.

Es cuestionante para las familias y para la sociedad en general, el hecho de que un joven, decida poner fin a su existencia y manifieste estar satisfecho por el hecho de hacerlo, alguien con toda la vida por delante, con la capacidad de soñar y de recrear su futuro y decide en un momento de inmadurez dar por terminada su existencia sin siquiera haber empezado a vivirla.

Es conveniente que padres de familia, jóvenes y educadores en general reflexionemos sobre la valía de la vida humana y sobre la manera como le estamos trasmitiendo este valor a los jóvenes; tenemos que tomar conciencia de que la vida no nos pertenece, no es algo que podamos quitar o poner a nuestro antojo, o ¿quien pidió ser traído a la existencia? ¿Quien eligió nacer en determinado lugar o circunstancia? Estamos aquí por que si; por que un ser superior, por amor, decidió tráenos a la existencia, la vida es un don de Dios, es un regalo, que se nos dio sin pedirlo, la vida no nos pertenece y por lo tanto no nos es licito quitárnosla, se nos ha dado para disfrutarla, estamos aquí para hacer de nuestra existencia, algo que valga la pena, cada quien es responsable de su propia vida y de sus propias decisiones y debe considerarla sagrada, lo mismo que es sacra la vida de los demás.

En resientes días nos alarmó la noticia de que unos taxistas iban a linchar a una persona que acababa de asesinar a uno de sus compañeros, los taxistas lo siguieron y de no ser por las autoridades, que intervinieron a tiempo y detuvieron al infractator, se hubiera cometido otro asesinato. Hemos llegado al extremo de no creer en las autoridades y de aplicar la justicia por nuestras propios medios “ojo por ojo diente por diente” la sacralidad de la vida del otro se ha perdido, toda persona, aunque sean horribles e injustos sus hechos, tiene derecho a que se le respete su vida y a un juicio justo por la inconveniencia de sus actos, no podemos llegar al extremo del anarquismo, sería entrar en una guerra fratricida, matándonos los unos a los otros por cualesquier inconsistencia humana.

La vida es sagrada desde el mismo instante de la concepción hasta su culminación natural, ya sea por enfermedad, accidente o por el desgaste natural que implica la subsistencia humana.

Y este valor hay que transmitirlo a las nuevas generaciones con el disfrute de nuestra propia coexistencia y el respeto que tenemos por ella y por la vida de nuestros semejantes, cabe cuestionarse si es esto lo que estamos enseñando, o por el contrario estamos dando un mensaje negativo sobre nuestra propia existencia, dejándonos apabullar por las dificultades que conlleva el estar vivo, mostrando que la vida es una carga que no soportamos y que no vale la pena vivirla. Por esto se suicidan muchos adolescentes, no le encuentran sentido a su paso por la madre tierra, por que nosotros tampoco le hemos encontrado el sentido a nuestra paso por el mundo, en el cual hemos sido plantados por aquel que nos ama, para conocer, amar y servir a Dios, del que venimos y al cual volveremos para participar de su eternidad bienaventurada.

GUSTAVONAR

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EDUCAR CON EL EJEMPLO

muchas veces nos preguntamos sobre la manera más apropiada de instruir a nuestros hijos.

En la formación de los críos es necesario mostrarles con el ejemplo la manera como estos se deben comportar, es la forma mas eficaz para enseñar conductas, valores, virtudes o formas de relacionarse con el entorno, a nuestros hijos. Hay que tener en cuenta que es un proceso a largo plazo, ya que los niños necesitan tiempo para comprender y asimilar cada actuación nuestra, pero esta forma de enseñar al fin dará excelentes resultados.

Si les enseñamos el valor de la honestidad, es necesario que nosotros los adultos, vivamos a plenitud este valor; para que ellos lo puedan asimilar. No es posible que le digamos al niñ@, que no se deben decir mentiras, pero cuando llega un cobrador a la casa se le dice: que salga y diga a este señor, que la mamá no está; le estamos enseñando que hay ocasiones en las cuales se pueden decir mentiras y por lo tanto lo estamos confundiendo y el niño le será difícil asumir este valor para su vida.

Hay que tener presente que el niñ@, desde el seno materno está aprendiendo de su entorno y mas aún desde su nacimiento, ellos son como una grabadora, que va tomando nota de todo lo que ven y perciben en su nucleo familiar, es necesario que debes en cuando, reflexionemos sobre nuestra forma de encarar los problemas y dificultades de la vida cotidiana; ya que los niños están observando todas nuestra reacciones, positivas y negativas y las están introyectando y mas adelante estas, van a formar parte de su comportamiento con los demás miembros de la familia y en la sociedad.

Los niñ@s imitan los comportamientos de los mayores, por eso delante de ellos, hay que poner especial cuidado en lo que se dice y como se dice, no sea que en lugar de educarlos en valores éticos, morales y culturales, sean anti valores lo que estén recibiendo de su entorno familiar.

Es necesario por tanto tener muy claro los valores, virtudes y formas de comportamientos éticos que queremos que nuestros hijos aprendan; y preguntarnos si, los podemos hacer vida en nosotros; ya que esto es necesario, si queremos que, en la vida diaria nuestros hijos los puedan vivenciar con nuestra conducta; y así confrontarlos, para luego hacerlos parte de su comportamiento ético y relacional, en el entorno familiar o social en que les corresponda relacionarse con los demás.

GUSTAVONAR

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